El cobre como micronutriente

El cobre es un oligoelemento esencial, está naturalmente presente en algunos alimentos y está disponible como un suplemento dietético. Veamos sus características, funciones y requerimientos.


El cobre es un mineral clave en muchos sistemas corporales independientemente de la especie. En el adulto (de 70kg) puede estar presente en aproximadamente unos 110 mg en total, siendo el musculo, cerebro y el hígado los sistemas que presentan mayor cantidad d cobre.

En las personas, el cobre, es fundamental para construir un tejido fuerte, mantener el volumen sanguíneo y producir energía en las células.

Sin embargo, a pesar de su importancia crítica, no tenemos mucho cobre en nuestro cuerpo, apenas un poco más de la cantidad que podemos encontrar en una moneda.

Y respecto a los alimentos que comúnmente comemos, la verdad es que hay cantidades muy pequeñas de cobre. Esto es similar a lo que sucede con el resto de otros minerales dietéticos, la cantidad de cobre que consumimos está directamente relacionada con las cantidades de alimentos vegetales mínimamente procesados.

FUNCIONES DEL COBRE EN EL CUERPO


Ya lo dije al comienzo, el cobre es un nutriente esencial para el cuerpo. Por eso vamos a analizar detenidamente sus funciones, obviamente un déficit de cobre en nuestra dieta afectará directamente los sistemas donde interviene.

Veamos algunas de las principales funciones del cobre en nuestro cuerpo:

  • El cobre, junto con el hierro, permite que el cuerpo forme glóbulos rojos, es más, contribuye a la absorción de hierro.
  • Actúa como cofactor de muchísimas proteínas enzimáticas que permiten realizar una variedad enorme de procesos químicos que se traducen en funciones específicas en nuestro cuerpo.
  • Ayuda a mantener saludables nuestros huesos, vasos sanguíneos, nervios y la función inmunológica.
  • El cobre en la dieta también puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. Los niveles bajos de cobre se han relacionado con un aumento en los niveles de colesterol y presión arterial.
  • Una dieta baja en cobre puede conducir a neutropenia, que es una deficiencia de neutrófilos, un tipo de célula inmune que se encarga de luchar contra las infecciones. Por ende, una persona con un bajo nivel de neutrófilos tiene más probabilidades de contraer una enfermedad infecciosa.
  • La deficiencia severa de cobre se asocia con una menor densidad mineral ósea y un mayor riesgo de osteoporosis.
  • El cobre tiene un papel importante en el mantenimiento del colágeno y la elastina, los principales componentes estructurales de nuestro cuerpo. Sin suficiente cobre, el cuerpo no puede reemplazar el tejido conectivo dañado o el colágeno que forma el andamio para el hueso. Esto puede conducir a una variedad de problemas, incluida la disfunción articular a medida que los tejidos corporales comienzan a envejecer.

¿QUÉ CANTIDAD DE COBRE NECESITA NUESTRO CUERPO?


La cantidad de cobre que necesita cada día depende de su edad. Las cantidades diarias promedio recomendadas se enumeran a continuación en microgramos (mcg).

  • En bebés desde el nacimiento a los 12 meses: 200 mcg.
  • En niños de 1 a 3 años: 340 mcg.
  • En niños de 4 a 8 años: 440 mcg.
  • En niños de 9 a 13 años: 700 mcg.
  • En Adolescentes de 14 a 18 años: 890 mcg.
  • En adultos mayores de 18 años: 900 mcg.
  • En embarazadas: 1.000 mcg.
  • En periodo de lactancia: 1.300 mcg.

EL DÉFICIT DE COBRE EN LA DIETA

Si bien la deficiencia de cobre es rara, algunas condiciones de salud y otros factores externos pueden aumentar el riesgo padecer un déficit de cobre.

Estos incluyen:

  • Defectos genéticos del metabolismo del cobre o factores que afecten su absorción.
  • Una ingesta demasiado alta de suplementos de zinc o vitamina C.
  • Algunas afecciones, como la desmielinización del sistema nervioso central (SNC), la polineuropatía, la mielopatía y la inflamación del nervio óptico.

Es importante aclarar que como el cobre se almacena en el hígado, las deficiencias se desarrollan lentamente y con el tiempo, no vamos a evidenciar sintomatología de lo que se podría definir como un déficit agudo.

Con respecto a estos síntomas o patologías, un déficit de cobre en la dieta o una alteración de su absorción puede conducir a:

  • Anemia.
  • Baja temperatura corporal.
  • Fracturas de hueso.
  • Osteoporosis.
  • Pérdida de pigmentación de la piel.
  • Problemas tiroideos.

¿QUÉ ALIMENTOS NOS PROPORCIONAN COBRE EN LA DIETA?


Muchos alimentos contienen cobre. Podemos obtener las cantidades recomendadas de cobre al comer una variedad de alimentos, en donde se incluyen los siguientes:

  • Hígado de res o ciertos mariscos como las ostras.
  • Nueces, semillas como el sésamo o el girasol o el chocolate.
  • Cereales de salvado de trigo y productos integrales.
  • Patatas (papas), champiñones, aguacates, garbanzos y tofu.

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